El gobierno ha encargado recientemente al Colegio de Arquitectos de Asturias un estudio con el objetivo de valorar distintas alternativas para dividir las gradas del estadio, una de las grandes demandas del club azul, que necesita la sectorización para poder establecer distintos precios en los abonos y en las entradas.

El tripartito local (Somos, PSOE e IU) tiene la intención de acometer el año que viene la sectorización del Carlos Tartiere, una de las reformas urgentes que necesita el estadio del Real Oviedo.

Hemos encargado un estudio al Colegio de Arquitectos. Es el primer paso para, en función de lo que nos digan, llevar la sectorización adelante el año que viene hasta donde nos sea posible. Ana Rivas, concejala de Infraestructuras y Parques y Jardines.

Así que lo que busca ahora el gobierno, a través de los especialistas, es encontrar una fórmula intermedia que permita dividir el graderío en distintos sectores sin poner en riesgo ni la estructura del estadio ni las posibilidades de evacuación. “Pedimos otra opinión para ver hasta qué medida podemos hacer una sectorización que permita al Oviedo diferenciar los asientos (y establecer distintos precios) y, a la vez, no produzca problemas de evacuación”, insistió la edil socialista, que señaló que las relaciones entre Ayuntamiento y club son fluidas con “reuniones periódicas” en las que se tratan las “necesidades” de la entidad azul.

La sectorización del estadio es uno de los requisitos obligatorios para militar en la LFP. De hecho, el año pasado, cuando el Oviedo ascendió a Segunda, la Liga dio dos temporadas al club para que tuviera el estadio sectorizado. Los límites de este requisito, no obstante, no están claros y hay quien sostiene en el gobierno que la sectorización que exige la Liga ya está hecha puesto que la grada destinada a la afición visitante (la parte alta de uno de los fondos) ya está aislada del resto del estadio. “Estamos viendo las alternativas que tenemos”, zanjó Ana Rivas.