Este proyecto pretende dar apoyo a los jóvenes arquitectos que se encuentran con el momento complicado que supone obtener el título y enfrentarse por vez primera al ejercicio profesional. Seguimos el modelo implantado en Sanidad y que ha funcionado y funciona de manera contrastada.

Con prácticas remuneradas en la administración, una duración limitada de entre 12 y 24 meses, y siempre bajo la tutela o supervisión de otro arquitecto de plantilla (con lo que las administraciones que no contaran con esta figura quedarían descartadas), de forma que  suponga una aplicación directa de los conocimientos recibidos.

De esta manera abordarían la realización de cualquiera de los trabajo que se pueden desarrollar desde la función pública, como son todo tipo de informes de nuestro ámbito competencial (licencias, valoraciones, peritaciones, ruinas, desarrollos urbanísticos, ordenación del territorio, etc),  la redacción de proyectos técnicos de distinta envergadura tanto de edificación como de urbanización, la ejecución de obras de nueva planta o de rehabilitación de cualquier tipo de equipamiento, o las labores de gestión,  mantenimiento y reparación de los distintos servicios públicos.

 

Con todo ello se conseguiría para los nuevos titulados que, no sólo adquieran experiencia y  una visión global de las diversas labores  que profesionalmente se pueden desarrollar, sino que además aprendan a  abordar el trabajo diario de la atención pública, además de ser una vía de incorporación al mercado laboral.